Este artículo ha ganado el Segundo Premio del VII Concurso de Artículos de Divulgación Científica de la Universidad de Burgos.

Autores: Nerea Hurtado AlonsoJavier Manso MoratoVíctor Revilla CuestaMarta Skaf Revenga y Vanesa Ortega López investigadores de la Universidad de Burgos en el grupo de Construcción Sostenible (SUCONS).

La arquitectura, considerada como una de las siete Bellas Artes, nos ha proporcionado a lo largo de la historia numerosas figuras de gran relevancia, como los arquitectos de renombre, conocidos a través del recuerdo de sus obras. Si nos remontamos a la antigua Roma, en torno al año 70 a.C. podemos perfilar el que es uno de los primeros arquitectos de la historia, Vitruvio, considerado su tratado ‘De architectura’ uno de los primeros documentos de la historia en aunar los conocimientos relativos a este arte. Entre ese período de la historia y la actualidad, son numerosos los edificios a los que podemos asignar nombre propio a través de sus creadores: Andrea Palladio, Le Corbusier, Van der Rohe, Gaudí o Frank Gehry son solo algunos ejemplos destacados. Tarea más compleja resulta ubicar entre algunos de ellos alguna mujer arquitecta, no tanto porque su trabajo sea escaso, sino por el limitado reconocimiento que se les ha proporcionado, e incluso proporciona la historia en la actualidad.

Figura 1.  Arquitectas e ingenieras relevantes a lo largo de la historia. De izquierda a derecha, Zaha Hadid, Pilar Careaga Basabe, Beulah Louise Henry, Julia Morgan, Matilde Ucelay Maórtua, Emily Roebling.

Romper con el statu quo establecido no resulta sencillo en ningún ámbito social, pero cuando se trata de una mujer, inmigrante, árabe y que trae consigo ideas disruptivas sobre lo que se entiende por arquitectura, la tarea se vuelve aún más compleja. Esto fue lo que debió de pensar Zaha Hadid al comienzo de su carrera profesional, allá por los años setenta. La arquitecta iraquí, nacida a mediados del siglo XX en Bagdad y educada en el seno de una familia de clase alta, pudo comenzar a una edad temprana con la formación académica que la llevaría en un futuro a ser uno de los referentes en arquitectura más destacados de las últimas décadas. Zaha tuvo que luchar desde el comienzo de su carrera por su doble condición de mujer y musulmana, pues su deseo inicial era estudiar arquitectura. Este deseo se vio truncado en un inicio, debido a que esta carrera se impartía en Beirut en una Facultad, la de Ingeniería, en la que ella sería la única mujer. Es por esto que comenzó su andadura en el mundo de las matemáticas, graduándose con honores, y sin saber que una gran parte de su obra arquitectónica estaría gobernada por esta rama de las ciencias. No fue hasta la década de los setenta que Zaha viajó a Inglaterra para cursar estudios de arquitectura. Su contacto y colaboración con algunos de sus profesores, arquitectos de reconocido prestigio como Koolhaas y Zenghelis, marcaron el inicio de su carrera como arquitecta y el comienzo de una revolución en el campo de la arquitectura contemporánea.

Figura 2. “Ser mujer, inmigrante, árabe, autosuficiente y dibujar extraño no me ha facilitado las cosas. Pero me ha permitido ser”, Zaha Hadid (izquierda); Estación de Bomberos Vitra (1991-1993) (derecha).

Sus obras más emblemáticas, que la llevaron a posicionarse con un claro estilo arquitectónico en Europa y Estados Unidos, se desarrollaron a lo largo de la década de los 90. El Cuartel de bomberos de la fábrica Vitra, ubicado en Alemania, es uno de sus primeros edificios icónicos. Construido todo él con hormigón armado in situ y con el acabado propio de este material, la inclinación de los diferentes planos y los ángulos que conforman el conjunto de sus fachadas, si se pueden denominar así, reflejan su estilo innovador, que se desarrollará hasta llegar a su máxima expresión a lo largo de su carrera.

Conocida dentro del sector por sus croquis minimalistas, que lejos quedaban del resultado final de sus obras, gracias a su carácter combativo y defensa firme de sus ideas, peleó por la asignación de múltiples proyectos que la llevaron al triunfo a nivel global. A lo largo de su extensa carrera recibió multitud de galardones, pero sin ninguna duda, el Premio Pritzker, otorgado en el año 2004, sería el culmen. Su fallecimiento apenas 12 años después de haber recibido este premio debido a un ataque al corazón, nos deja quizá huérfanos de su mejor obra.  

Durante los más de 40 años que duró su carrera profesional, su legado estuvo siempre unido a la búsqueda de tecnologías avanzadas y la aplicación de nuevos materiales. El sector de la construcción, y por ende el de la arquitectura, está dominado por el uso del hormigón, el material rey por antonomasia. El uso del hormigón no limitó las creaciones de Hadid, pues llevar a la realidad sus bocetos llenos de curvas y formas singulares, a menudo implicaba la necesidad imperiosa de desarrollar materiales que proporcionaran ligereza y modernidad.

El caso más destacado lo ocupa una variante del hormigón, denominado hormigón reforzado con fibra de vidrio (Glass Fiber Reinforced Concrete o GFRC). Su baja densidad y alta resistencia le proporcionaron a Hadid un material excelente para adaptarse a las geometrías complejas de sus diseños. Abogando por un uso inteligente de las materias primas, el GFRC también supone la incorporación del concepto de sostenibilidad dentro de su obra arquitectónica. La acumulación de plásticos supone uno de los grandes problemas medioambientales en la actualidad, por lo que la incorporación de este residuo tras la finalización de su vida útil dentro de las mezclas de hormigón se planteaba como un método sostenible. Aunque aparentemente el aspecto de este material no difiera en líneas generales del hormigón convencional, hoy sabemos que la resistencia que proporciona la fibra que alberga en su interior permite reducir considerablemente su espesor, lo cual no solo optimiza el uso de los recursos, sino que también contribuye a la eficiencia energética y al diseño de estructuras más ligeras.

Figura 3. Placa de hormigón reforzado con fibra de vidrio (izquierda); filamentos de fibra de vidrio (derecha).

La confluencia de la arquitectura y la ingeniería civil toman forma de Pabellón-Puente en la ciudad de Zaragoza con motivo de la Expo Zaragoza 2008.  Conocido como ‘piel de hormigón’, el recubrimiento utilizado en esta estructura se calificó como uno de los materiales más innovadores en el mundo de la arquitectura en aquel año, combinando las ventajas de hormigón con la ligereza de la fibra de vidrio. Sacando de la ecuación el incremento del coste final sobre el presupuesto inicial previsto y la demora en la ejecución de la obra, este puente se consolida como un ejemplo a gran escala del uso de materiales alternativos en contraposición a los convencionales. ¿Será capaz el GFRC de romper el statu quo al igual que lo hizo Hadid?

Figura 4. Pabellón-Puente (Zaragoza), 2008.

Otro ejemplo de la aplicación de Zara Hadid del GFRC se encuentra en Azerbaiyán. El Centro Heydar Aliyev, que sirve como centro cultural para la ciudad de Bakú, está formado por paneles de acero y hormigón reforzado con fibra de vidrio. No podemos definir su estructura como un único elemento, pues el edificio se asienta sobre dos estructuras colaborantes: una estructura principal de hormigón que se combina con un sistema estructural espacial. Con el objetivo de lograr grandes espacios ininterrumpidos por elementos verticales como son los pilares, esta estructura se asienta sobre la envolvente y el muro cortina. El objetivo de Hadid, alcanzado de manera excepcional, sumerge al visitante en una sensación de continuidad con la topografía del terreno donde está ubicado.

Figura 5. Centro Heydar Aliyev de Zaha Hadid Architects con paneles de GFRC.

El trabajo casi artesanal de la construcción de la fachada recae en más de 3.150 paneles de GFRC que cubren una superficie total de 10.000 m2. La poderosa plasticidad del material de revestimiento no solo se adapta a las formas curvas, sino que también supone ventajas en términos de fabricación y montaje. Sin embargo, estas ventajas no implican necesariamente que se trate de un trabajo sencillo. Cada uno de los paneles mencionados anteriormente, al tener una forma y tamaño diferente, necesitaron de la implantación de un dispositivo que monitorizara su posición dentro del global de la fachada, así como un registro de la información relativa a sus características.

La obra de Zaha Hadid es tan extensa que nunca daríamos cierre a este artículo, pues son multitud los casos en los que utilizó este material como contrapunto al hormigón. Su habilidad para desafiar los límites establecidos la han llevado a convertirse en referente e inspiración para las generaciones futuras de arquitectos. Además, su papel como pionera para las mujeres en la arquitectura sin lugar a duda sirvió, de manera intencionada o no, nunca lo sabremos, para comenzar a romper el statu quo. El paralelismo de su caso con la competencia que harán los nuevos materiales al hormigón sirve para que miremos hacia adelante con la perspectiva siempre de que las nuevas soluciones algún día sustituirán a lo que es incuestionable en el presente.

Referencias

  1. https://designdash.com/2023/11/27/buildings-by-zaha-hadid-a-look-at-her-incredible-body-of-work/
  2. Ecological Properties of Glass Fibre Reinforced Materials Based On Architecture of Zaha Hadid, Anna Pazdur-Czarnowska; doi:10.1088/1757-899X/471/8/082054
  3. https://www.abouther.com/node/9331/people/leading-ladies/zaha-hadid-inspires-new-generation-female-architects-region
  4. https://womanarthouse.wordpress.com/2019/02/10/zaha-hadid/
  5. https://www.latimes.com/entertainment/arts/miranda/la-et-cam-zaha-hadid-women-in-architecture-20160331-column.html
  6. https://revistaaxxis.com.co/arquitectura/zaha-hadid-legado-mujer-arquitectura/
  7. https://sistemasdefachadas.com/pabellon-puente-zaragoza-y-su-piel-de-fibroconcreto/