Autor: Natalia Escribano

El derecho a la traducción e interpretación en los procedimientos penales es ampliamente conocido por los profesionales jurídicos en España. Estos también conocen las diferentes directivas y leyes nacionales que regulan esta cuestión. Sin embargo, a pesar de que son conscientes de la existencia de las normas relativas al derecho a la traducción e interpretación, estos tienden a perderse en el laberinto de la traducción jurídica y jurada, y no conocen exactamente las normas que regulan la profesión de los lingüistas que trabajan en este campo.

La traducción jurídica se puede definir de manera general como la que abarca textos jurídicos o con contenido jurídico, como los textos de la administración pública (citaciones, leyes, certificados) o los utilizados en las relaciones entre particulares con trascendencia jurídica (testamentos, contratos poderes). En ocasiones se tiende a confundir la figura del traductor jurídico con la del traductor jurado y judicial. El traductor jurídico suele trabajar con documentos de este ámbito, mientras que los traductores judiciales trabajan para la Administración de Justicia. Por su parte, los traductores jurados cuentan con la autorización del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación para traducir e interpretar todo tipo de textos. Sus traducciones son oficiales y deben seguir las pautas establecidas por la Oficina de Interpretación de Lenguas.

En comparación con otros ámbitos, en España la profesión del traductor e intérprete jurídico y jurado está infravalorada y bajo un velo espeso de ignorancia profesional y social. Tal y como señala Way en un artículo publicado en 2016, si una persona no ha tenido que recurrir previamente a los servicios de un traductor, probablemente no sepa de su existencia ni a lo que se dedican, aunque esta profesión lleve ejerciéndose años.

Ante esta situación, se llevó a cabo un estudio en la Universidad de Burgos con el que se pretendía demostrar cómo la incorporación de asignaturas de inglés jurídico en estudios de Derecho contribuye a generar una mayor concienciación sobre la labor del traductor e intérprete en estos ámbitos. Este estudio se realizó en el módulo de Habilidades del Abogado del Máster de la Abogacía de la Universidad de Burgos, que contiene una parte dedicada a la enseñanza del inglés jurídico. Antes de empezar las clases, se les distribuyó a los estudiantes un cuestionario con el que se pretendía obtener información sobre el grado de conocimiento que tenían sobre la profesión del traductor e intérprete jurídico y jurado. Las respuestas demostraron un nivel de familiarización con la profesión muy bajo e incluso un desconocimiento de la normativa que rige el trabajo de los mismos. Por ello, durante el desarrollo de las clases se realizaron diversas actividades de concienciación, tanto teóricas en las que se explicaron diferentes conceptos relacionados con la traducción jurídica y jurada, así como prácticas como la exposición oral de los estudiantes de diferentes casos relacionados con esta actividad. Cabe asimismo destacar la participación del alumnado en calidad de intérpretes jurados en juicios simulados, lo que les permitió comprender, experimentar y vivir de primera mano cómo incorporar el trabajo de un lingüista en el desarrollo de un juicio. Al mismo tiempo, al enfrentarse a las dificultades de la interpretación en un caso “real”, estos comprendieron el valor del trabajo de los lingüistas y de la necesidad de cooperar con ellos para favorecer el desarrollo adecuado de los juicios.

Alumnos participando como intérpretes jurados en un juicio simulado

Tras la finalización de las clases y la realización satisfactoria de las actividades, se pudo comprobar un cambio cualitativo en la percepción del traductor e intérprete jurado por parte de los estudiantes. Los alumnos se sentían familiarizados con la profesión, sabían valorar su actividad y, lo más destacable, conocían la necesidad de trabajar en consonancia con los mismos. Por lo tanto, es de gran importancia que en los estudios de Derecho se enfatice el aprendizaje de una segunda lengua extranjera y que se incluyan actividades específicas sobre la traducción e interpretación jurídica y jurada que ayuden a crear conciencia sobre la labor suplementaria de los lingüistas en este ámbito. En un mundo cada vez más globalizado y donde la movilidad de personas es cada vez mayor, no se puede obviar el derecho que tienen todas las personas a un juicio justo en el que una lengua distinta a la nuestra no resulte un impedimento.

Bibliografía

Way, C. (2016) The Challenges and Opportunities of Legal Translation and Translator Training in the 21st Century. International Journal of Communication, 10: 1009-1029. Retrieved from http://ijoc.org/index.php/ijoc/article/viewFile/3580/1576