Autora: Carmen Martínez Alonso.


Comprarse un coche es hoy en día más difícil que sacarse el carné de conducir. ¿Me compro un vehículo diésel?, ¿gasolina?, ¿eléctrico? Está claro que las oportunidades en el mercado son casi tantas como las dudas sobre qué son, cómo funcionan y cuál es el futuro de estos vehículos. Por si fuera poca la lista de alternativas y pequeño el caos de normativa y regulación que rige estos vehículos, el coche de hidrógeno aparece como un actor más que promete sentar cátedra en el futuro de la movilidad sostenible. El hidrógeno ha llegado para quedarse, y este combustible verde trae consigo oportunidades que merece la pena escribir.

Hacia un futuro descarbonizado

Señores y señoras, el sector transporte representa el 30,7 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en España [1] y se busca la neutralidad de emisiones para el año 2050 [2], así que nos guste o no, ya nos podemos ir olvidando de la gasolina. El hidrógeno verde, producido a través de la electrólisis del agua es cien por cien renovable, y una alternativa idónea para descarbonizar el sector de la movilidad.

Pero aquí viene el primer problema: no hay hidrógeno. Solo el 0.00005% del aire que respiramos es hidrógeno [3], por lo que, si queremos aprovechar las ventajas de este vector energético, primero debemos producirlo. Para producir hidrógeno verde se necesitan: 10 litros de agua desionizada (por cada kg de H2) y electricidad. El hidrógeno verde se produce a través de la electrólisis del agua, la ruptura de las moléculas de H2O en H2 y O2 aportando electricidad. Pero la gracia de todo esto es que esta reacción es reversible, por lo que, una vez producido el hidrógeno, si lo hacemos reaccionar con oxígeno, se genera electricidad emitiendo vapor de agua como único residuo.

Ilustración 1. Electrólisis del agua

Coches de hidrógeno

Lo primero de todo es aclarar que existen dos tipos principales de coches de hidrógeno: los de pila de combustible o fuel cell, que utilizan el hidrógeno para producir la electricidad que mueve el coche y los de combustión interna o internal combustion, que queman el hidrógeno directamente. Empezamos por los coches de pila de combustible, pero para poder explicaros cómo funcionan, tengo que contaros primero qué es una pila de combustible. Una pila de combustible es el dispositivo en el que ocurre la reacción opuesta a la electrólisis, en vez de producir hidrógeno a través de electricidad, se genera electricidad a través de hidrógeno.

Ilustración 2. Electrolizador y pila de combustible.

Pues estas serían las partes principales de un coche de pila de combustible de hidrógeno: En primer lugar, se necesitan tanques, ahí es donde se va a guardar todo el combustible que recargaremos en una hidrolinera. En 5 minutos tenemos el tanque lleno de hidrógeno y ready to go! Los modelos de mercado comenzaron teniendo un tanque, pero los coches de algunas marcas como Toyota última generación ya tienen 3 tanques. El segundo componente clave, el corazón del coche, es la pila de combustible, donde llega el hidrógeno desde los tanques y sale electricidad que se conduce a un motor eléctrico. Así que preparos porque os va a explotar el cerebro: un coche de hidrógeno ¡es un coche eléctrico! La diferencia es que los coches eléctricos de pila de litio se enchufan a la red para cargarse, y esa electricidad de la red ¡no tiene por qué ser renovable! Sin embargo, los coches de pila de hidrógeno generan su electricidad en el propio coche a través de hidrógeno, por lo que te garantizas que esa electricidad es cien por cien verde.

Ilustración 3. Estructura de un vehículo de pila de combustible. Fuente [4].

¿Qué sale entonces del tubo de escape de un coche de hidrógeno? Vapor de agua, así que le puedes dar un trago si tienes sed. Más allá de bromas, hay estudios que demuestran que los coches de hidrógeno de alguna manera “limpian el aire”, ya que además de no emitir CO2, reducen la concentración de estos gases en el aire.

El segundo tipo de coches de hidrógeno son los IC o de internal combustion. Aquí la complicación es mínima: Se coge el hidrógeno y se utiliza como combustible. ¡Se quema! Como si fuera gasolina. Y aquí llega la pregunta: ¿cuál de estos coches es mejor? ¿El de pila de combustible o el de combustión interna? Pues como todo en esta vida, depende.

Lo primero de todo y uno de los factores más determinantes es la eficiencia. Los coches de pila de combustible son prácticamente el doble de eficientes que los de combustión interna, donde se pierde energía en forma de calor. El siguiente factor a tener en cuenta es la pureza del hidrógeno que se necesita. Mientras que en las fuel cells se necesita una pureza de un 99.999%, los coches de combustión funcionan con un hidrógeno de menor calidad, por lo que te ahorras ciertos pasos de purificación. En cuanto al diseño, los coches de pila son totalmente nuevos, mientas que para los de combustión se puede hacer un retrofit. Básicamente, se puede coger un coche de gasolina y transformar su motor a hidrógeno en un día, tal cual. En cuanto a la potencia se sigue trabajando en ello, pero los de combustión suelen ser más potentes. Precio, pues los de pila de combustible son prácticamente 3 veces más caros, ya que toda la tecnología es nueva. En cuanto a la durabilidad, de momento, el coste de mantenimiento es más alto en las pilas, mientras que los motores de combustión tienen una vida útil más alta. ¡E importante! Las emisiones. Ambos tipos son cero emisiones de CO2, pero en los de combustión se generan emisiones de óxidos de nitrógeno NOx, que se forman cuando el aire se calienta a altas temperaturas [5].

Tabla 1. Comparación vehículo de pila de combustible y vehículo de combustión interna.

Y con esto, dejo a vuestro criterio decidir qué coche de hidrógeno te comprarías. Bueno, queda mencionar que algunos coches de hidrógeno en vez de llevar tanques de hidrógeno gaseoso llevan hidrógeno líquido. Esto hace que tengan mucha más potencia, ya que son capaces de almacenar más densidad energética en el mismo espacio. Eso sí, el hidrógeno se licúa a -253ºC así que aquí el reto es ser capaces de mantener etas bajísimas temperaturas para no tener pérdidas por evaporación. Esto puede tener sentido en coches que necesiten mucha potencia, como los de carreras.

Infraestructura de recarga

Se abrió el melón: ¿dónde recargo yo un coche de hidrógeno? Pues en una hidrolinera. Sobra mencionar el reto que tenemos en cuanto a la implantación de puntos de repostaje de hidrógeno. Para que la movilidad de hidrógeno se despliegue, necesitamos instalar puntos de repostaje y conseguir una red lo suficientemente poblada. Pero os traigo noticias esperanzadoras: Asia ya cuenta con más de 650 puntos de repostaje y en Europa hay más de 276. Si lo centramos en España, a día de hoy hay solo 5 hidrogeneras públicas, pero más de 10 privadas. No hay que olvidarse de que el Gobierno español ha establecido el objetivo de ampliar esta red a 100-150 hidrogeneras públicas para el año 2030, con una distancia máxima de 250 km entre ellas [6], para fomentar el uso del hidrógeno como fuente de energía en el transporte, ¡así que hay que ponerse manos a la obra!

Ilustración 4. Hidrogeneras públicas a nivel mundial.

Coche de hidrógeno vs coche eléctrico

Pero no puedo cerrar este artículo sin responder a la pregunta: ¿qué es mejor? ¿un coche de hidrógeno? ¿o un coche eléctrico? Pues una vez más: depende. Pero me mojo, vamos a ver pros y cons de cada caso. En cuanto a la autonomía ambos coches pueden llegar a unos 750 km por depósito y en emisiones los dos están perfecto. El eléctrico es cero emisiones y el de hidrógeno solo emite vapor de agua. SI hablamos de puntos de carga los dos casos necesitan desarrollo. El coche eléctrico tiene una infraestructura de recarga considerablemente más desarrollada, pero el despliegue de hidrolineras está por llegar. Eso sí, en cuanto a tiempo de carga el hidrógeno gana por goleada. Tienes el coche cargado en 5 minutos, mientras que para cargar el eléctrico necesitas horas. En cuanto a precio el hidrógeno sale perdiendo con mucho. Hay muchos más coches eléctricos en el mercado y el precio inicial es más bajo que en los coches de hidrógeno. Así que con esto os dejo a vosotros decidir cuál es “mejor”, aunque esto no es uno u otro, sino los dos. ¡Hay que descarbonizar!

Ilustración 5. Comparación coche de hidrógeno vs. Coche eléctrico.

Bibliografía

[1] https://www.miteco.gob.es/es/cambio-climatico/temas/mitigacion-politicas-y-medidas/transporte.html

[2] https://www.ipcc.ch/site/assets/uploads/sites/2/2019/09/IPCC-Special-Report-1.5-SPM_es.pdf

[3] https://concepto.de/aire/

[4] https://www.toyota.com.ar/descubri/newsroom/noticias-de-argentina/toyota-mirai-fcev-como-funciona-el-vehiculo-a-hidrogeno-de-toyota (link modificado 17/04/2026)

[5] https://ec.europa.eu/health/opinions/es/contaminacion-aire-interior/glosario/mno/oxidos-nitrogeno-nox-oxido-nitrico-no-dioxido-nitrogeno-no2.htm

[6] https://www.miteco.gob.es/es/prensa/pniec.html


Artículo finalista del VIII Concurso de Artículos de Divulgación Científica de la Universidad de Burgos.