La tarea pendiente de la feroz potencia asiática

Autora: M. Isabel Merino Díaz.

Para hacernos una breve idea del panorama de la sociedad hindú, simplemente y antes que nada, aportaremos unos datos que reflejarán la cruda realidad del país en términos de pobreza: casi el 25% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, lo que se traduce en alrededor de 300 millones de personas, que representan un tercio del total de las  personas pobres del mundo (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola [FIDA, en adelante], s.f), teniendo en cuenta, además, que el 1% más rico posee el 53% de la riqueza del país (CEMERI, 2023).

Empero, en aras de examinar el grado de pobreza multidimensional en la India, comencemos expresando que abarca el Índice de pobreza multidimensional (IPM, en adelante) gran protagonista de este artículo. Éste alcanza diferentes dimensiones, tanto la sanitaria como educativa como las condiciones de vida de las familias. Y, a su vez, estas dimensiones poseen diversos indicadores que manifiestan la situación y condiciones de las familias analizadas. El IPM ofrece una cifra basada en la identificación de la población “pobre” y del grado de intensidad de su pobreza y, al mismo tiempo, ofrece una plataforma de información que permite cumplir con su principal objetivo: orientar políticas que pretendan erradicar la pobreza (PNUD, 2019: 20).

TABLA 1. ALCANCE DIMENSIONAL DEL  IPM
DIMENSIÓNINDICADORALCANCE
Salud [⅓]Mortalidad infantil [⅙]Persona menor de 70 años sobre la que exista información nutricional se encuentra desnutrida.
Nutrición [⅙]Un menor ha fallecido en el hogar en los últimos cinco años antes de la encuesta.
Educación [⅓]Años de escolarización [⅙]Ningún miembro del hogar ha completado seis años de escolarización
Asistencia y/o abandono escolar [⅙]Ningún niño está escolarizado tras completar octavo curso.
Condiciones de vida [⅓]Combustible para cocinar [1/18]Cocina con combustible sólido, estiércol, leña, carbón, etc.
Nivel de saneamiento [1/18]Baños y sanitario.
Acceso a agua potable [1/18]Ausencia de acceso a agua potable o segura,  o distancia de media hora o más para el acceso a la misma.
Electricidad [1/18]Disponibilidad de electricidad y, por ende, acceso a dispositivos electrónicos y luz.
Vivienda [1/18]Condiciones de techo, suelo y paredes.
Bienes esenciales [1/18]Televisión, radio, teléfono móvil, coche, motocicleta, bicicleta, frigorífico.
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Oxford Poverty and Human Development Initiative (OPHI), 2023.

Analizando la Tabla 1, observamos que el IPM abarca tres dimensiones, las cuales componen un total de diez indicadores[1] que muestran el grado de pobreza multidimensional del país analizado, en este caso de India, midiendo las privaciones de elementos considerados básicos en las familias hindúes (OPHI, 2023). Sólo si se le priva de unos indicadores de una media ponderada del 33.33% o más de las dimensiones, será considerado un hogar multidimensionalmente pobre (Ruiz, 2017; 16). Los pilares sobre el que se asienta este índice son los tradicionales: educación, salud y condiciones de vida.

La educación es un pilar esencial en la cadena de desarrollo humano, pues es la semilla que dará lugar a un empleo decente, a un estatus social, a un sentimiento de realización personal, al establecimiento de relaciones sociales fruto del empleo, a una fuente de ingresos que permita vivir en condiciones dignas y desarrollar una vida familiar (pareja, descendencia, etc), posibilidad de asumir gastos (vivienda, educación, vehículo propio, ocio, etc) y, consecuentemente, un nivel de educación adecuado permitirá, a raíz de la obtención de un empleo decente, la agencia y el empoderamiento del individuo, es decir, poseer la libertad de actuar en búsqueda de lo que se valora (PNUD, 2011). Asimismo, la posibilidad de poder acceder a una asistencia sanitaria primaria (como mínimo) podrá permitir el desarrollo del individuo en diferentes áreas de su vida, puesto que la presencia de enfermedades infecciosas, la ausencia de centros, personal o equipamiento para atender problemas sanitarios de gran calado, suponen una rémora grave para el desarrollo de la vida laboral (impide trabajar), escolar (impide ir al colegio), por no hablar de que, esta deficiencia sanitaria (instalaciones, material, personal, etc) podría derivar, en el peor de los casos, en la muerte del individuo en caso de enfermedades graves.

Sobre los diez indicadores, podemos concluir que hablan de condiciones y elementos esenciales. No son estrictos. El tener acceso a un aseo o sanitario,  a electricidad (y, por ende, a dispositivos electrónicos -con los que el individuo se comunica, se relaciona con terceros, se informa del contexto nacional e internacional-, TV, radio, teléfono -redes sociales-, luz para estudiar y leer, calefacción para contrarrestar las bajas temperaturas, o aire acondicionado para soportar las temperaturas máximas en épocas calurosas), son elementos primarios en el primer mundo, indispensables para el correcto desarrollo de la vida humana y civilizada. Sin ellos se desencadenaría una cascada de consecuencias que impedirían el transcurso normal de la vida diaria tal y como la conocemos. Y son la ausencia de estos bienes (tanto materiales como inmateriales) los que obstaculizan a una notoria fracción de las familias hindúes crecer y desarrollarse al mismo nivel que la economía del país.

En India en 2023, conforme a la Tabla 2, el IPM a nivel global en el territorio es de un 0.069, cifra más ínfima si la comparamos con áreas rurales (recordemos lo mencionado en el epígrafe anterior sobre desigualdades en zonas urbanas en contraposición con las rurales) que se eleva al 0.089, y se reduce si nos conducimos hacia las zonas urbanizadas, con un 0.023 (OPHI, 2023).

TABLA 2. IPM  EN INDIA.
ÁREAIPMH *A **VULNERABILIDADPOBREZA SEVERA
NACIONAL0.06916,4%42,0%18,7%4,2%
URBANO0.0235,5%40,9%10,5%1,1%
RURAL0.08921,2%42,1%22,3%5,6%
*H refleja la incidencia de la pobreza, o lo que es lo mismo, la proporción de la población que es pobre en términos multidimensionales **A refleja la intensidad de la pobreza.
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Oxford Poverty and Human Development Initiative (OPHI), 2023.

Las conclusiones que podemos extraer de los datos, de un mero vistazo, es que las familias más castigadas por la pobreza multidimensional son aquellas que habitan en áreas rurales (recuérdese la brecha urbana-rural) de la India, allí tanto la pobreza severa como los riesgos de vulnerabilidad, la porción de familias pobres y la intensidad de su pobreza multidimensional se disparan en comparación con la situación de la población urbana. La desigualdad propiciada por la dicotomía mundo urbano – rural no es una cuestión desconocida, al contrario, es bastante llamativa en ese país.

No obstante, no podemos ignorar que el IPM muestra cifras de India (casi un 20%) mucho más positivas que la de alguno de sus países vecinos, como Pakistán, con un 40% de población afectada por la pobreza multidimensional. Empero, países como Nepal mantienen de forma aproximada el mismo porcentaje de población hundida en la pobreza multidimensional que en India, otros como China poseen un porcentaje significativamente más reducido (inferior al 10%) (OPHI, 2023)

Por otro lado, el Oxford Poverty and Human Development Initiative de 2023 nos indica que un 16,4% de las familias de India están privadas de más de un 33,3% de los indicadores expuestos en la tabla 1. Un 16,4% es casi un 20%, cifra desproporcionadamente elevada teniendo en cuenta el nivel de desarrollo mundial que ha alcanzado la humanidad y el crecimiento económico experimentado por India en los últimos años. Este mismo informe nos muestra que el indicador, con diferencia, del que más privado están las familias hindúes es de combustible para cocinar (13,9%), seguido de las condiciones de la vivienda (13,6%), desnutrición (11,8%) y el saneamiento (aseo e higiene) (11,3%). En contraposición, los porcentajes de menor entidad corresponden al indicador de la mortalidad infantil (1,5%), electricidad (2,1%) y acceso a agua potable (2,7%).

Todos estos datos ponen de manifiesto un contexto bastante alarmante de una significativa parte de la población de la India que se encuentra inmersa en una oleada de pobreza, en parte como consecuencia (o también por causa) de las incrustadas desigualdades que priman entre una gran fracción de la ciudadanía india. Ésta sería la otra cara de la moneda de un país que se presenta como una potencia mundial emergente que crece en términos económicos a pasos agigantados.


[1] Todos poseen la misma importancia (Ruiz, 2017; 16)


Este artículo ha participado en el VII Concurso de Artículos de Divulgación Científica de la Universidad de Burgos.