La historiadora Pilar Alonso ofreció un recorrido por la historia del vidrio, este material tan presente en la humanidad y de todas las aplicaciones que se conocen hasta ahora.

Las propiedades del vidrio son muchas: es inorgánico, duro, frágil, transparente y amorfo. Además, se puede encontrar en la naturaleza o ser producido por el hombre.

Pilar Alonso Abad, profesora del Área de Historia del Arte de la Universidad de Burgos, fue la encargada de impartir la conferencia “La genialidad y versatilidad del uso del vidrio a lo largo de la historia”. Esta charla pertenece al ciclo “Acercando la ciencia”, una colaboración entre el Museo de la Evolución Humana (MEH), la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Burgos y la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología. Además, está vinculada a la exposición “Materiales”, expuesta en el MEH hasta el 6 de abril y disponible online.

Como experta en el estudio de vidrieras, Alonso destacó la importancia de este material a lo largo de la vida del hombre. “Gracias a la genialidad, al ingenio, al genio y a la creatividad del hombre”, explica Alonso, “está presente en los campos más variados como el arte, el patrimonio, la ingeniería, la seguridad, la medicina, el comercio y la industria”.

El vidrio en la Antigüedad

Su recorrido histórico comenzó mencionando a las primeras civilizaciones de las que se tiene constancia como pioneras en el uso del vidrio: las relacionadas con Mesopotamia, que tuvieron un especial interés por crear diferentes texturas, brillos y formas estéticas determinadas. En este sentido, una de las civilizaciones que más se preocupó por su desarrollo, llegando incluso al monopolio, fue la egipcia, que usó la cerámica o pasta vidriada para elaborar recipientes, elementos de arquitectura o incluso joyas.

La historiadora resaltó que los fenicios también fueron muy importantes en el desarrollo y uso del vidrio, mostrando la existencia de cierta rivalidad entre estas dos culturas, “hasta el punto de que a día de hoy no se sabe a quién atribuir el invento del vidrio transparente o translucido”. En la cultura fenicia destacaron los centros de producción de Chipre, Rodas y Cartago. Además, hicieron esta producción asequible a todas las clases sociales y con ello consiguieron que se extendiera muy rápido por todo el Mediterráneo.

Gracias al comercio terrestre y marítimo a partir del siglo IV a.C., la zona mediterránea se convirtió en un foco de expansión de toda la industria vidriera. Los griegos, etruscos y los púnicos cartagineses tuvieron mucho aprecio por el vidrio. Fue Alejandría, a partir del siglo II a.C., la que despuntó como centro productor, con un vidrio muy exquisito y decorado que empezaron a exportar a Grecia y a Roma. Alonso relató que realizaron objetos de mucho lujo y muy apreciados, de los que actualmente se conservan muy pocos. “No solo se hizo cerámica, otra de las piezas alejandrinas más preciadas fue el vidrio de oro, es decir, el pan de oro entre dos capas de vidrio”.

La civilización romana fue la última de la Antigüedad que desarrolló más la industria del vidrio. Gracias a los fenicios conocieron el uso de la caña de soplar vidrio, una revolución técnica que supuso un gran avance para la producción. Además de poder elaborar las piezas de forma más rápida, a gran escala y con una estética más exquisita, permitía un ahorro considerable. “Permitía la creación del vidrio hueco, las piezas huecas, que lleva consigo la economía de medios porque se usa menos pasta vidria”, indicó la historiadora. Entre los objetos más característicos se encuentran las vajillas, que formaban parte del ajuar familiar y pasaban de generación en generación. Sustituyeron a las vajillas de metal y de barro y representaban en cierta manera la categoría social o el poder económico del propietario.

El vidrio en la Edad Media

Durante la Edad Media se sigue experimentando para descubrir nuevas opciones de aplicación, como en la arquitectura. Así, se usó como elemento de cierre de vanos abiertos en el paramento, como elemento transformador de la luz natural exterior y como soporte para reproducir temas iconográficos. Entre los grandes centros de producción se encontraban el de la isla de Murano, en Venecia, llegándose a convertir casi en el principal de toda Europa. Otra de sus aplicaciones durante la Edad Media fue en la ciencia, con el surgimiento de las lentes ópticas. Asimismo, gracias a las propiedades del vidrio para las reacciones y reactivos químicos, su uso se amplió al instrumental de laboratorio.

El vidrio en la Edad Moderna y Contemporánea

La Edad Moderna se caracterizó por los grandes inventos que ayudaban al ojo humano a llegar a lo que no podía ver, como el microscopio y el telescopio. A esto se sumó la gran cantidad de tratados acerca del vidrio que se escribieron.

En la Edad Contemporánea, los avances se han sucedido y se suceden en todos los campos. Con la aparición de la industria mecanizada, el vidrio se produjo a gran escala y se pudo reducir en costes. Entre los ejemplos más actuales de sus usos y aplicaciones se encuentran los televisores, dispositivos táctiles, móviles o tablets.

Alonso expuso que, ahora mismo, se está trabajando en 5 vertientes: el estudio de las propiedades del vidrio, el control de las patologías, la creación de productos secundarios, la sostenibilidad y el comportamiento del vidrio con otros materiales. Finalizó diciendo que el futuro que tenemos respecto al vidrio es prometedor, “parece que el hombre no tiene límites”. Añadió que gracias a la “genialidad y a la versatilidad se han creado soluciones muy creativas y muy originales, todo por la constante experimentación e investigación aplicada a la técnica y a la ciencia”.

En este video puedes ver una entrevista realizada a Pilar Alonso:

Puedes ver la conferencia completa en el siguiente vídeo: